9 de marzo de 2011

Hazme


El tiempo sigue pasando a ese ritmo suyo tan ajeno a nuestros deseos que me hace odiarlo por insensible y al mismo tiempo amarlo por sabio.

A momentos pienso en ese primer encuentro… frente a frente… con las emociones, con el cansancio, con el miedo y la alegría, ese momento donde el tiempo será cómplice de nuestra mente y parecerá detenerse aunque siga su marcha en un mundo fuera de nosotros.

Pienso en las palabras que me gustaría decirle cuando me abrace, cuando me mire, cuando me tenga lo suficientemente cerca como para borrar todos estos meses de espera… Espera que no puedo negar ha sido útil, porque nos ha regalado la seguridad de nuestras decisiones y la confianza de superar cada desafío.

Y a mi mente solo viene una palabra

Hazme

Haz de mi cuerpo tu lienzo… dibuja en él tu paraíso, marca mi piel, conquístame, deja tu huellas en cada rincón…

Haz de mi mente tu océano, navega en ella, disfruta sus corrientes y gobiérnalas, conviértete en el Poseidón de mis mares, domina mis aguas y aquiétalas en la tormenta.

Hazme

Moldéame a tu placer y aunque parezca contradictorio déjame ser para ti…

Porque el sentido de mis pasos lo dicta tu norte, porque la razón de mi vida es compartirla contigo, porque eres la felicidad de mis sonrisas y el brillo de mi mirada.

Hazme

Se paciente… no te asustes con mis aristas, no te decepciones con mis tormentas… Domíname, que tu mano se mantenga firme en mis vientos y tu presencia clara ordene mis confusiones.

Se paciente… pero no dejes de moldearme… se paciente… pero no renuncies a hacerme…

Por difícil que parezca el camino no me sueltes, no te resignes, no me abandones…

Yo resistiré, como el hierro al ser forjado por la mano firme y dura del herrero, dejaré que arda mi esencia, expuesta al fuego abrasador que purifica sin consumir, que calienta pero no quema, que ablanda pero no destruye. No me quebraré.. te juro que no me quebraré… resistiré hasta sentir que sudoroso contemplas tu obra y sonríes…

Porque es lo que quiero… ser para ti…

Hazme

19 de febrero de 2011

Estoy....


Aun siento mariposas en el estómago cuando le veo conectarse…
Se supone que todo en esta vida pasa por algo…
Se supone que en una relación nada es perfecto y que la luna de miel se acaba pronto en las relaciones, aun más si son virtuales y los besos y las caricias se enredan en los dedos sin tocarse
Se supone que una no se enamora a la distancia,
Se supone que los Amos no se enamoran de sus sumisas,
Se supone que el camino es difícil y lleno de espinas.
También se supone que nadie deja su país para irse al lado del hombre del que se suponía no podía enamorarse y se supone que es una locura dejar tu empleo, tu familia y tu terreno conocido por darle una oportunidad a la felicidad…

Se suponen tantas cosas…

Supongo entonces que mande al infierno tantos supuestos y vivo una luna de miel de poco mas de cinco meses… donde me enamore en la distancia, donde El se enamoró de mi, donde el camino se esta haciendo a nuestra medida…
Supongo que decidí jugármelas todas y con ilusión observo el boleto ya comprado, el calendario mostrándome los días que faltan…. Y siento en la boca del estomago miles de mariposas…
Siento en la piel el deseo y la necesidad y siento en mi alma, la felicidad y la certeza.
He escrito poco… porque hay tanto que vivir que las letras están esquivas, que las emociones ya no tiene palabras para describirlas, que los planes, los momentos, las conversaciones y las sesiones… son tan reales… tan nuestras… que las dejo en mi intimidad, para volver a ellas en mi mente cada día… esperando nuestro día.

En 44 días estaré a sus pies… el 04 de abril estaremos juntos…

Y los dos sabemos que será un día inolvidable… como cada momento que hemos compartido…
Quisiera ser mas expresiva… quisiera poder explicar las emociones que me embargan… desde la felicidad enorme por saber que cada día estamos mas cerca hasta el corazón encogido de pensar que tendré que despedirme de mis amigos y mi familia…
Son muchas las cosas que se involucran en una decisión de esta magnitud… Pero al final para mi… vale la pena.

Estoy bien, estoy viva y estoy feliz… Viviendo….

20 de enero de 2011

MUJERES

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.

Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.

Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Dele en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

3. F l o r e s:
También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.

4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cacese con un hombre. Las mujeres menstruan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, preparese para eso.

5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial.. Comprenda todo esto y apoyela.

6. El cerebro femenino no es un mito
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.

Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres..

7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

8. Acepte:
Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.

Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.

¡Sólo tiene mujer quien puede!

Luis Fernando Veríssimo

8 de enero de 2011

Rompiendo barreras



"Le cogí las manos. Él podía conocer los misterios de la Diosa, pero de amor sabía tanto como yo. Por mucho que hubiese viajado.

Y tendría que pagar un precio: la iniciativa. Porque la mujer paga el precio más alto: la entrega.

Estuvimos cogidos de las manos durante un largo rato. Leía en sus ojos los miedos ancestrales que el verdadero amor coloca como pruebas a ser vencidas. Leí el recuerdo del rechazo de la noche anterior, el largo tiempo que pasamos separados, los años en el monasterio en busca de un mundo donde esas cosas no ocurrían.

Leía en sus ojos los millares de veces que había imaginado aquel momento, los escenarios que había construido a nuestro alrededor, el corte de pelo que yo debía de llevar y el color de mi ropa. Yo quería decir «sí», que sería bienvenido, que mi corazón había ganado la batalla. Quería decirle cuánto lo amaba, cuánto lo deseaba en aquel momento.

Pero continué en silencio. Asistí, como en un sueño, a su lucha interior. Vi que tenía ante él: mi «no», el miedo de perderme, las palabras duras que había oído en momentos semejantes, porque todos pasamos por eso, y acumulamos cicatrices

Sus ojos empezaron a brillar. Sabía que estaba venciendo todas aquellas barreras.

Entonces solté una de sus manos, cogí un vaso y lo puse en el borde de la mesa.

— Se va a caer —dijo él.

— Exacto. Quiero que tú lo tires.

— ¿Romper un vaso?

Sí, romper un vaso. Un gesto aparentemente simple, pero que implicaba miedos que nunca llegaremos a entender del todo. ¿Qué hay de malo en romper un vaso barato, si todos hemos hecho eso sin querer alguna vez en la vi-da?

— ¿Romper un vaso? —repitió—. ¿Por qué?

— Podría dar algunas razones —respondí—. Pero la verdad es que es sencillamente por romperlo.

— ¿Por ti?

— Claro que no.

Él miraba el vaso en el borde de la mesa, preocupado de que fuese a caerse.

«Es un rito de pasaje, como tú mismo dices —tuve ganas de decirle—. Es lo prohibido. Los vasos no se rompen adrede. Cuando estamos en los restaurantes o en nuestras casas procuramos que los vasos no queden en el borde de la mesa. Nuestro universo exige que tengamos cuidado para que los vasos no caigan al suelo.»

Sin embargo, seguí pensando, cuando los rompemos sin querer, vemos que no era tan grave. El camarero dice «no tiene importancia», y nunca en mi vida, he visto que en la cuenta de un restaurante hayan incluido el precio de un vaso roto. Romper vasos forma parte de la vida y no nos hacemos daño a nosotros ni al restaurante ni al prójimo.

Moví la mesa. El vaso se bamboleó, pero no cayó.

— ¡Cuidado! —dijo él, instintivamente.

— Rompe el vaso —insistí.

Rompe el vaso, pensaba para mí, porque es un gesto simbólico. Trata de entender que yo rompí dentro de mí cosas mucho más importantes que un vaso, y estoy feliz de haberlo hecho. Mira tu propia lucha interior, y rompe ese vaso.

Porque nuestros padres nos enseñaron a tener cuidado con los vasos, y con los cuerpos. Nos enseñaron que las pasiones de la infancia son imposibles, que no debemos alejar a hombres del sacerdocio, que las personas no hacen milagros, y que nadie sale de viaje sin saber adónde va.

Rompe el vaso, por favor, y libéranos de todos esos conceptos malditos, de esa manía de tener que explicarlo todo y hacer sólo aquello que los demás aprueban.

—Rompe ese vaso —pedí una vez más.

Él clavó su mirada en la mía. Después, despacio, deslizó la mano de la mesa hasta tocar el vaso. Con un rápido movimiento, lo empujó al suelo.

El ruido del vidrio roto llamó la atención de todos. En vez de disfrazar el gesto con alguna petición de disculpas, él me miraba sonriendo, y yo le devolvía la sonrisa.

— No tiene importancia —gritó el chico que atendía las mesas.

Pero él no le oyó. Se había levantado, me había cogido por los cabellos y me besaba."


Extracto de "A orillas del rio piedra me senté y lloré" de Paulo Coelho

27 de diciembre de 2010

Querido año 2010:


Querido Año 2010:


Sé que estas muy ocupado preparando las maletas para irte… Has trabajado duro y ya estas a punto de recibir a tu reemplazo… Y no es que yo quiera que te quedes, (ando ansiosa por recibir a tu hermano) pero quería contarte por qué creo que has sido maravilloso…

Debo confesarte que te recibí de mala manera… con lágrimas y tristeza… y sobretodo mucha soledad… Mi familia no estaba a mi lado y además mi corazón estaba roto… Así que cuando llegaste reconozco que no te recibí con alegría…

Pero me di cuenta que me trajiste un regalito… Era la última pieza de un don que cada año había ido llegando a mis manos… y aunque era pequeño, resultó tener un valor incalculable. “perseverancia”. Eso se leía cuando coloqué la pieza que faltaba… esa que tú me trajiste. Al principio no supe que hacer con ella. Seguía atada a un montón de cosas que habían quedado de tu predecesor y no hacia sino desear que las cosas fuesen como en ese momento.

Pero tu no tenías prisas… porque sabías que aquel no volvería… y que yo, tarde o temprano tendría que aceptar mi realidad… mi ahora… y eso eras tú, eso era tus días...

El cambio comenzó con una decisión…

Y de pronto, me monté en tus patines… y decidí que era hora de recorrer el camino que tú me mostrabas sin pensar tanto en lo que ya había pasado, había llegado el momento de dejar muchas cosas atrás…

Creo que realmente te recibí como en mayo… perdón por tardarme tanto... Pero tenía los nudos que me ataban al pasado tan apretados, que no fue tarea sencilla… mis dedos dolían a medida que intentaba desatarlos, algunas veces sangraron y en algún momento me detuve… pero el don estaba completo y seguí adelante… Lo mejor de todo? Sentirme ligera y animada a medida que dejaba las cosas inútiles atrás.

Y llego el día… el 10 de agosto…. Ese día te abracé y te quise como nunca… porque fue el día que comprendí que ese don de muchas letras y un solo sentido había sido mi aliado para alcanzar una meta.

De allí en adelante, amé cada día que me regalaste… Porque descubrí tus lecciones, viví tus buenos días y aquellos que no lo eran tanto… y me reconcilié conmigo misma y perdoné los errores que cometí tiempo atrás pero cuyas cicatrices aun estaban vivas.

Mi querido 2010… Confieso que te voy a extrañar

En tus días me he enamorado de un hombre maravilloso y real, lleno de virtudes y defectos, un hombre al que Amo como es y que me acepta como soy.. Un hombre que saca lo mejor de mi misma y lo potencia… Como olvidar que tus días lo trajeron a mi camino?

En tus días me gradué y abracé a mis padres con lágrimas en los ojos, orgullosos de ver que tras años de arduo esfuerzo lo habíamos logrado.

También en tus días tomé decisiones y aprendí después años de vida a decir que no… sin remordimientos y con conciencia. Así, tus días me han enseñado a ir dejando atrás aquello que no me alimenta y que por mantenerse pegado a mí, me destruye.

Sí, voy a extrañarte 2010…. Pero también debo confesarte que no me ataré a ti…

Confieso que espero ansiosa el 2011 y que lo recibiré agradecida, que no pasaré 5 meses viviendo en tu recuerdo, que recibiré el año nuevo y lo viviré con alegría desde el primer día…

Se que el 2011 será distinto a ti… que cada día habrán emociones distintas… que hay nuevas metas en mi camino, que habrán tropiezos distintos… Y lo que si puedo decirte es que intentaré que el don que me regalaste sea presente en mi vida…

Te recordaré con alegría querido 2010, pero te dejaré ir sin nostalgia… te dejaré ir porque se que has cumplido tu trabajo y lo has hecho bien… has sido un gran año… pero de corazón espero que tu hermano lo mejore… y sabes que? Le daré una mano o mejor las dos... y lo ayudaré para que así sea.

Sigue haciendo tus maletas 2010, yo voy preparando las cosas para recibir a tu reemplazo y a tu salud brindaré…

Buen viaje 2010… te visitaré en mis recuerdos… pero te dejo ir…. Feliz por todo lo que viene…



19 de diciembre de 2010

Estas aquí…

No conozco tu olor…
No he rozado nunca tu piel…
No he sentido tus labios, ni el calor de tu aliento…
No he dormido a tu lado…
Pero nadie puede decir que no eres real…
Te he visto dormir, he escuchado tu respiración y tu voz adormilada diciendo que me amas…
Te he visto sonreír, y he visto tus ojos iluminarse en mi pantalla…
Te he visto trabajar, susurrando palabras que no entiendo, pensativo, contento…
Te he visto feliz, te he escuchado cantar, te he visto en ropa de domingo y también de miércoles, jueves o lunes…
Te he escuchado conversar por teléfono, nos hemos reído juntos…
Te he visto adivinar mis pensamientos, completar mis palabras, resolver mis dudas,…
Te he sentido respirando a mi lado… en la ausencia acariciándome, sin estar presente besándome…
Estas aquí…
En mis pensamientos de cada mañana al levantarme y cada noche cuando antes de cerrar mis ojos veo tu rostro y sonrío...
Estas aquí… cada día mas cerca… cada día mas tuya…
Como un Amo maravilloso, como mi Dueño… Como mi Dios…
Ahora tejiendo en la navidad planes que se harán realidades con el año nuevo…
Decididos a escribir nuestra historia pero por encima de todo…
Decididos a vivir.

4 de diciembre de 2010

Confianza y seguridad

No podía apartarlo de mi mente… la suavidad de su lengua, su cuerpo retorciéndose de placer, nuestros pezones rozándose en una caricia prohibida, nuestros gemidos ahogándose con cada beso… los pliegues de su entrepierna, suavemente húmedos, tentadoramente abiertos…

Lo había olvidado, o para ser mas honesta, lo había bloqueado… cada recuerdo, cada deseo, cada sensación había quedado sepultada debajo de los sinsabores y las lagrimas, ocultos por el peso de la desilusión y la culpa. Me había negado durante mucho tiempo la oportunidad de sentir con libertad, el cielo de mi mundo no era infinito, mi realidad tenía un bosque prohibido, alejado de todo… olvidado… pero no muerto…
Y la llave era el amor…

La confianza ganada y no impuesta, una seguridad que se afianza en detalles, que no se pierde en fantasías… una confianza sin prisas.

Mi primera vez con una chica fue una experiencia exquisita…. Tan íntima, tan llena de complicidad, tan excitante… y que además me abrió a las puertas a conocer desde adentro esas relaciones donde la confianza de la pareja permite invitados… yo era la invitada y sentía admiración por ellos… parejas que me dejaban entrar en sus vidas mas allá de la cama… y nacía una amistad que era increíblemente deliciosa, autentica, sin temores ni restricciones. Cada quien con cada cual…

Pero nada es perfecto… y cuando fui pareja y cuando tuve invitados, el resultado no fue el mismo. Mi admiración hacia quienes me dejaron entrar en sus vidas de pareja crecía de la misma forma que mis temores. La incertidumbre se volvía angustia y luego vivía la triste certeza de estar de más.

Entonces enterré en el bosque prohibido todos esos deseos y sensaciones… y cerré las puertas que lo rodeaban… “terreno peligroso” colgaba de la verja y el óxido encontró hogar en las cadenas que me protegían de una historia donde no había conseguido un final feliz a pesar de repetir el capítulo varias veces.

El tiempo pasó y mi historia siguió su curso...

Cuando El llegó, recorrió con calma cada rincón de mi mundo, pasamos cerca del bosque prohibido, El vio las señales de advertencia, pero no dijo nada, no hizo preguntas… sencillamente fue paciente, hasta que una noche le conté la historia y finalmente El supo que era lo que yacía en ese rincón prohibido. Contrario a todos, El escuchó atento y cuando pasábamos cerca de ese lugar se cuidaba de no dejar que viejos temores nublaran mi cielo.

Hace algunos días tuvimos una conversación muy franca sobre ese tema… Involucrar otra chica… Le conté de mis temores, pero también de mi decisión de vivir mi presente y no de preocuparme por un futuro que es incierto. Sus respuestas fueron claras, llenas de sinceridad. Hablamos sin adornos, sin protocolos y el resultado aun me tiene exquisitamente sorprendida.

La seguridad que me hace sentir ha hecho que sin darme cuenta me vaya acercando a mis recuerdos y mis deseos… las cadenas oxidadas están ahora en el piso y las verjas abiertas invitan ahora a recorrer el bosque sin temor.

No significa que estemos buscando una chica para que sea parte de nuestra relación, no significa tampoco que desperté y dejé de preguntarme “que pasaría si…” No significa que mañana El llegará y disfrazándose en su Dominación, excusándose en ser mi Dueño impondrá una "hermana" para así tener una excusa y acostarse con otra. El no necesita hacerlo. Es solo que ya no está prohibido fantasear con una chica acompañándonos… ya no me invade la angustia al pensar en ese tema y en lugar de hacerme preguntas sin respuestas dejo que mi realidad vaya respondiendo a mis dudas y desde que estamos juntos las dudas siempre han terminado sin nada que decir, sofocadas por una relación que se va construyendo sin prisas pero sin pausas.

Me gusta… porque la verdad, mi bisexualidad es algo que disfruto, pero necesitaba sentirme muy segura y muy amada antes de volver a permitirme pensar en eso. Porque no quiero otro hombre para quien yo sea solo un puente que le une a fantasías y morbo… no quiero sentirme obligada a cazar una mujer y sentirla competencia y no cómplice… no quiero volver a sentir que estoy sobrando…

Y El lo deja claro… nuestra relación es de dos… nuestros juegos pueden ser de 3, de 4, de 10… pero al final, cuando la mañana amanece en nuestro mundo El busca mis brazos para reposar, mis caricias, mi presencia… mi amor…

Mi Señor… Su amor era la llave de mi libertad. Gracias por la seguridad de sus palabras, por la realidad de su presencia, por la claridad del camino que nos une. Gracias por sostener mi mano con firmeza por confiar en mi, por no tener prisas, por respetar mis sentimientos, por enseñarme que estamos juntos y demostrarme que soy realmente importante en su vida.

Finalmente alguien me quiere por quien soy, no por lo que ofrezco…

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