6 de septiembre de 2015

De vuelta!!

Hace algún tiempo las letras comenzaron a hacerse esquivas... las palabras se diluían antes de llegar a mis dedos y el silencio fue adueñandose de este rincón. 
Lo visitaba a menudo, pero me quedaba con la sensación de vacío al no tener nada nuevo que decir... El mundo real empezó a ganar los espacios y las visitas dejaron de ser frecuentes... El silencio fue total... hasta hace un par de meses.
Desperté un día y sentí que las letras habían despertado de golpe... de pronto, necesitaba escribir mucho y sobre muchas cosas... Cada pensamiento se volvía un diálogo, un relato, una historia y entendí que era hora de volver.
Por ahora, quiero sacarle el polvo a este rincón especial, quiero cambiar la pintura de las paredes y mover algunos cuadros, que se vea habitado, que se llene de vida y que se prepare a recibirlos... 

Sean todos Bienvenidos....


20 de noviembre de 2014

La soledad



A veces, en medio de bromas con algunos conocidos, les he dicho que soy como un Oso. Y no precisamente por ser grande y suave sino por ser tosca e intimidante. Como ellos, muchas veces siento que mi comportamiento no es del todo comprendido y es que a pesar de las apariencias soy tímida y aunque no sea muy territorial, suelo ser bastante cautelosa con mi entorno. Además me gusta estar sola y tengo mis temporadas de casi hibernación, en las cuales desaparezco y me alejo. 


Por si eso fuese poco, debo reconocer que mi forma de interactuar no es muy popular, no sé cómo acariciar y algunas veces cuando he querido hacerlo mis palabras tan filosas como garras han terminado desgarrando e hiriendo profundamente a quienes se acercan. Entiendo que la dureza de mis opiniones y mi sinceridad suelen ser muchas veces aplastante o aprieta con tanta fuerza que deja sin aliento.

Al final yo termino gruñendo y rugiendo, porque es la forma que conozco de decir a los amigos que estoy ahí.


Pero no todos son admirablemente pacientes o estúpidamente curiosos como para acercarse y decidir que a pesar de las caricias con garras y las opiniones duras, quizás vale la pena conocerme.

Esta es la razón por la cual no tengo amigos y los pocos que logré hacer en mi vida, quedaron a miles de kilómetros y hoy están en una dimensión distinta y no hay internet o whatsapp capaz de lograr que todo vuelva a ser como antes. 


Hace casi 4 años que vivo en Chile y las pocas personas que se han acercado lo suficiente a mi vida, se quejan de mis silencios, mi distancia o mis pocos esfuerzos para que la amistad crezca... 

El problema es que no creo en esfuerzos para hacer amigos... Creo que la amistad es como el amor, nace sin proponerlo y debe fluir libremente, ajustándose a tus tiempos o a los míos, sin juicios de valor, con honestidad y franqueza. Reconozco que no me gusta llamar por teléfono y que cuando los tiempos no coinciden, me quedo tranquila y decido esperar a que la vida organice los tiempos y los ánimos y nos encuentre de nuevo si debe hacerlo, no insisto, no busco, no me aferro… 


Los primeros meses pensaba que era natural mi soledad y que formaba parte del proceso de adaptación al nuevo país, a su gente y su idiosincrasia, pero el tiempo fue pasando y aunque habían algunas personas lo bastante aventureros como para acercarse me descubrí incapaz de contar mis problemas a alguno de ellos. Confiar no es fácil… escucho con calma y poco a poco logro expresarme, primero sobre cosas generales y luego si hay suerte, sobre temas más íntimos y privados.


Desde entonces mi Dueño es mi amigo, la única persona con quien puedo ser... El único que entiende que no se dar palmadas en la espalda, porque prefiero ofrecer mi mano para ayudar a levantar y mi hombro... no para llorar... sino para apoyar y seguir adelante aunque duela, aunque cueste, aunque sea duro. 

Dicen que cuando vives una época negativa es difícil descubrir que no tienes con quien compartir tus tristezas porque muchos se alejan… Y yo siento que es peor no tener con quien compartir tus sonrisas y tu alegría…


He querido cambiar, pero solo he aprendido a quedarme callada, guardar mis opiniones y ser políticamente correcta. Extraño la sinceridad de los amigos, la largas noches de conversación intentando cambiar el mundo, los consejos que nacen después de las lágrimas y el apoyo incondicional en cada amor y cada desamor. 


Extraño la risa espontanea, la compañía buscada, las tardes cortas para tanta conversación. Extraño las salidas de mujeres, las tardes de helados o de cine, extraño las críticas constructivas y los consejos que no quiero escuchar pero que me han ayudado tanto…


 (Suspiro)


Mientras tanto, sigo mi camino en solitario… Pensando en lo  poco acostumbrados que están todos a las relaciones honestas, lo duro que puede ser para el Amo tener sobre sus hombros la responsabilidad de acompañarme y escucharme y lo difícil que es estar solo en las malas y en las buenas…

25 de octubre de 2014

Visitando los rincones...


Paseaba sin ningún destino y de pronto me descubrí frente a la puerta de este rincón, Vaya que luce abandonado!! volví sin proponérmelo... Y solamente con asomarme noté cuántas cosas han cambiado. 
Hay personas que se han ido, parejas que se han separado, hay blogs que han desaparecido y otros que, como el mío, han permanecido en silencio...  
El mundo sigue girando...
Mi mundo... bueno... mi mundo es Él y no deja de serlo... Cuando nos conocimos fue como si un engranaje comenzara a girar para traerme hasta El y desde entonces somos inseparables. Amigos, cómplices, amantes, compañeros de sueños y aventuras.
Él es mi Señor, el Amo que muchos me dijeron que no existía, aquel que no debía buscar porque era más sencillo si abría las piernas y cerraba el corazón. Él es lo que soñé... Un hombre imperfecto, terco y adorable, que me hace reír y me consiente, pero también es el único capaz de hacerme callar con sólo mirarme, capaz de infligirme el castigo más duro, sin tocarme... Es él quien me ha enseñado a pedir perdón y a ganármelo. Es mi Maestro, mi Dueño, mi Dios y mi Amor... 
Y esa relación tan nuestra, tan íntimamente perfecta es la que me ha hecho tomar distancia y guardar silencio. 
Porque andar gritando tu felicidad cuando otros sufren es algo descortés, porque insistir a todos lo que buscan que no renuncien llega a ser agotador, porque muchos miran con desconfianza tanta alegría y susurran "algo debe ir mal" 
Es curioso lo poco acostumbrados que a veces estamos a la felicidad, esa sensación de que no todo puede ser perfecto lleva a algunos a acercarse para darme consejos, otros que dicen que vivo en una burbuja y otros "amigos" que tratan de que piense mi vida sin Él por si acaso... Hay quienes se alejan porque en sus mundos grises yo desentono un poco y quienes se alimentan de las sombras y el dolor de los demás se sienten defraudados al tratar infructuosamente de que "confiese" mis penas. 
Otro grupo importante piensa que no soy sincera sobre mi relación porque ya no posteo las sesiones, no publico fotos de mis marcas y tampoco escribo cada 20 minutos mensajes en su muro de face donde me arrastro a sus pies para demostrarle que soy suya.. Lo siento, pero no lo necesito. 

El BDSM nos hizo encontrarnos, pero se necesita mucho más que eso para compartir tu vida con alguien, en nuestro caso es un hermoso trabajo diario... Cultivar una relación es mucho más que las fotos, el face, el látex y las esposas... Y eso va más allá de la moda de Grey y sus 50 sombras.

No esperaba pasar por aquí, pero al abrir la puerta, quise también encender la luz, respirar un poco y darle un poco de vida a este lugar... tiene un encanto especial, a pesar de estar tan abandonado... Quizás cambie un poco la decoración... Quizás de ser un rincón de sueños pase a convertirse en un reflejo de los monólogos interminables cada día cuando camino a casa.

O quizás simplemente apague la luz y espere a que los caminos vuelvan a traerme por aquí...

Mientras decido... no se olviden que la vida les espera...

11 de diciembre de 2013

Sobrepeso y BDSM


Advertencia: Esta entrada puede herir la sensibilidad del lector. Se recomienda discreción.

Hace poco leía en un blog acerca del aumento de sumisas con sobrepeso y aunque entiendo que es un tema sensible quiero dar mi opinión.

Cuando mi hermana mayor supo que yo era sumisa, me dijo que ella pensaba que yo me había refugiado en este rol por mis problemas de autoestima, sobrepeso y porque pensaba que era la única manera de que alguien me aceptara (así tan dulce es mi hermana). Sus palabras en un principio me hirieron mucho pero también me hicieron cuestionarme objetivamente acerca de la verdadera naturaleza de mi rol.

Han  pasado varios años (y varios kilos) desde eso…

En primer lugar no creo que el sobrepeso tenga alguna relación con el rol de una persona en el BDSM (personas serias) sin embargo creo que es un tema que pasa por debajo de la mesa… y que tiene una importancia que va mucho más allá de lo estético.

No creo que la delgadez sea sinónimo de salud… Cada día hay más mujeres delgadas que sufren con trastornos de alimentación o que su cuerpo enferma por la poca ingesta de alimentos. Y en el otro lado hay mujeres con 5 o 10 kilos de sobrepeso que caminan regularmente, tienen buenos niveles de azúcar en la sangre y mantienen controlados su colesterol y triglicéridos entre otros factores importantes para la buena salud.

No creo en la belleza delgada... Creo en la belleza saludable y es un tema del que muchas veces quienes tenemos sobrepeso no queremos escuchar hablar.

Entiendo que existan sumisas con sobrepeso lo que no entiendo es que no se preocupen de ello o que hayan Amos que buscan una mujer para dominarla pero no se preocupan de su salud o de cuidarla.

Desde mi punto de vista una sumisa se preocupa de verse bien para Su Señor… Cuida sus ropas, su cabello, su piel y su peso con la misma convicción con la cual cultiva su espíritu y busca educarse y crecer para su Señor… todos son importantes y contribuyen a un bienestar físico y mental que permite una entrega hermosamente real.

También creo que el buen Amo no es el que hace a un lado la mirada cuando su sumisa tiene un problema de peso. En mi universo mental, el buen Amo se preocupa y motiva a su sumisa a mejorar esa condición, no sólo por un tema estético (que todos sabemos que el ego a veces es alto en los Dominantes) sino porque el BDSM involucra prácticas donde un problema de salud no diagnosticado (hipertensión, diabetes) Puede crear serios problemas a los participantes.

Me preocupa que la gente se escude en frases cliché para evitar atacar un problema real: El sobrepeso amenaza la salud… Y aunque nos escondamos en la frase de Antoine de Saint-Exupéry y digamos a todos que lo esencial es invisible a los ojos, no dejemos de reconocer que hay cosas esenciales y muy visibles.

Conocí a mi Amo hace 3 años y 12 kilos… El sobrepeso era un problema que me incomodaba pero que no atacaba porque si algo sobra son razones para no hacerlo.  Una vez que comenzamos a vivir juntos decidimos que era un problema de ambos y como tal lo enfrentamos.

No fue fácil, tuve que lidiar con mi inseguridad, mis problemas de autoestima y sobretodo cambiar mi relación con la comida… Estaba en un país distinto, sin amigos y sin mi familia, la comida no iba a cambiar eso.

El proceso ha sido lento pero hemos tratado de no detenernos en el avance… me encanta la comida, disfruto tanto que mi Amo dice que tengo un clítoris en la garganta por el placer que me genera la buena mesa, además, mi Señor cocina como los dioses y no es macho cuadriculado lo cual le  permite cocinar en casa sin perder su estatus, sin embargo, hoy controlo mis placeres y eso ha hecho que poco a poco me sienta mejor, he perdido 12 kilos y ahora hago Pilates tres veces por semana y trato de salir a trotar dos días.  (Algo impensado hace tres años si consideramos que era tan sedentaria que ni siquiera se andar en bicicleta)

Creo que una de las palabras que más me gusta es “equilibrio” para mí, ése es el secreto de todo… No hago este post para que seamos enfermas de plásticas, buscando alcanzar estándares de belleza que incluso ponen en peligro la salud.  Pero si quiero y creo que es importante que nos preocupemos un poco más de vernos y sentirnos bien.

La sumisión es un regalo maravilloso, pero la presentación del regalo también es importante… Ser sumisas no es sinónimo de descuidar nuestro cuerpo y nuestro peso. Cómo mujeres (la mayoría) debemos considerar que hay serios problemas de salud que podemos evitar con un estilo de vida más saludable y si bien ser flaca no te hace hermosa, tampoco ser una gordita simpática, te hace una buena sumisa…

A los Amos… creo que es desagradablemente cómodo tener una sumisa a quien usar cuando apetezca sin cuidarla más allá de la seguridad básica de una sesión. Demasiadas veces conocí hombres que me enviaron a adelgazar antes de poder “postular” como su sumisa y otras tantas mi problema de peso no era obstáculo porque yo no era más que carne para azotar y usar.

Entiendo que hay condiciones de salud que hacen más complicado el tema del peso saludable, sin embargo cada kilo que cuidemos de no subir es un logro y nunca es tarde para encargarnos de nosotros mismos.

Piénsenlo... la entrega no tiene nada que ver con el peso, es cierto… pero eso no quiere decir que debemos engordar indiscriminadamente y que los demás “tienen que aceptarnos como somos” y que pasa cuando nosotras mismas no nos queremos? y pretendemos que otros se encarguen de querer un cuerpo que no nos preocupamos de cuidar? 

7 de noviembre de 2013

Afortunada

Desde que comencé en este camino las dudas mas frecuentes tenían que ver con el amor... me resistía a una relación de fin de semana, de sesiones espaciadas o de encuentros virtuales (aunque los disfrutaba)... y ese era el por qué mis relaciones comenzaban con fecha de vencimiento incluido. 

Me tropecé con personas que criticaban mi visión y lograron que me cuestionara y que intentara un par de veces las relaciones "normales" BDSM, abrir las piernas y cerrar el corazón era lo mas sensato...

Pero también me tropecé con una pareja especial... que deseaba: "...experimentar la posibilidad de vivir el BDSM partiendo del Amor hasta llegar al BDSM, no al revés, como comunmente se hace..." Y ellos compartieron mi carga en el momento que más me agobiaba, me ayudaron a descansar y me devolvieron la fe...

Recuerdo que cuando vi la película de SM-Rechter quedé impresionada... Veía escenas que quería hacer parte de mi cotidianidad. Encontraba en esa historia una razón para creer... Sabía que eso que deseaba existía y entonces decidí que valía la pena buscar con paciencia y convicción...

Para mí era muy importante encontrarle, a Ese capaz de despertar mis deseos más oscuros, capaz de cuidarme y protegerme como un tesoro, capaz de domarme con conocimiento, con fuerza, con sonrisas. Anhelaba respirar el poder de su aliento, mirarle y sentirme diminuta y vulnerable pero inmensamente segura.

Sabía que quería estar marcada, que quería entregarme sin miedos y que anhelaba el dolor de su huella dibujándose en mi piel... lo supe en esa escena de la película donde El la marca con un hierro ardiente y grita junto a ella, comparte su dolor y su amor en ese gesto, para luego abrazarla y cuidarla.

Cuándo vi esa película supe que El existía y que iba a encontrarle... 

Un par de días después nos conocimos y 7 meses después iniciábamos una vida juntos... De eso van a hacer tres años... Cuando creí y decidí... El llegó.

Y estos tres años han sido indescriptibles... nunca, ni en mis más juveniles sueños de amor y perversión, pude imaginar que viviría lo que hoy es una realidad para mí. 


Hablamos muchas veces de la marca... siempre supimos cuál sería y en un principio quisimos hacerla disimulada en medio de algo, pero era absurdo querer una huella para ocultarla...

Cuándo llegó el momento fue maravilloso tomar su mano, sentir sus besos mientras la tinta iba abriéndose camino en mi piel, verle frente a mi mirando orgulloso mi espalda y leer en su mirada todo lo que necesitaba para ese momento.

Ahora me siento increíblemente afortunada... Agradecida con el universo, por llenar mi historia con su magia, por esos pequeños milagros del día a día, por las sonrisas y los amaneceres, por los abrazos sin fin y los silencios que lo dicen todo. 

Me siento afortunada porque sé que hay personas que mueren sin haber vivido, que mueren sin amar por miedo a sufrir, que mueren sin sonrisas porque las dejaron enterradas esperando el momento ideal…  Me siento afortunada de vivir mi historia sin miedo, me siento plena por amar y sentirme amada… Me siento afortunada porque a mis 30 años disfruto cada mañana despertar con un te amo sin preguntarme si es sincero o no...

Me siento afortunada… y quería que en mi piel quedara escrito… 


Recordando


"Pasaba por momentos difíciles hace unos días… mucha gente diciéndome que esto del BDSM es solo sexo… que hay entrega, pero que no hay sentimientos. Y descubrí que soy incapaz de entregarme por la mitad… Me sentía tonta, por creer que el amor tenía algún espacio más allá del cariño o el agradecimiento que nace entre un Amo y una sumisa que viven ajenos de ellos después de una sesión.
Decidí proteger mi sumisión, así que con todo y envoltorio bonito la guardé en el mismo cofre donde la protegí hace muchos años, cuando era solo un susurro en mi alma y aun no tenia nombre… Así he sobrevivido estos días, con charlas banales en cualquier lado, aguantando con bromas a los amos que no tienen idea de lo que buscan, pero insisten que sea conmigo. Y dejando que mi sumisión recupere fuerzas y descanse…
Hoy ha cogido aires nuevos…
Luego de una tarde lluviosa y sin conexión en Internet, recordé la película que me habías enviado, la busque y acostada en la cama, sola y con la luz apagada, la vi…
Y muchas escenas se han quedado en mi grabadas… los besos, con ella temblando, presa del dolor… cada “te amo” susurrado en medio de un azote… la necesidad de ella, el compromiso de El… la realidad de un mundo que prefiere ignorar que descubrir…
Ella dice “Estamos comprometidos el uno con el otro” y me pierdo en esa frase y encuentro sentido en mi espera.
Mucha gente cree que cuando pienso en involucrar el amor en mis relaciones, hablo de una casa rosada con un jardín, un perro hermoso, dos niños rubios, y un par de azotes juguetones entre risas en la cama (...) Quiero alguien que sea capaz de gritar conmigo cuando marque mi cuerpo con hierro ardiente… que aunque no sea su carne la que se queme, pueda hacer suyo mi dolor y tomarlo como ofrenda… y quererlo y quererme. 
Quizás estoy loca… pero no quiero conformarme con menos que eso…
No soy tan masoquista como ella, aunque es la actitud del Amo la que marca muchas veces el limite de mi dolor… pero en mi día a día quiero vivir ese compromiso, quiero sentir esa complicidad que va mas allá de compartir las cuentas y las obligaciones y reconozco que es frustrante que todos me digan que me limite a abrir las piernas y cerrar el corazón, porque las sumisas no servimos como novias… porque los amos no nos quieren para eso… si las cosas son así… no quiero un Amo… quiero un hombre que me ame… tanto como para sentir mis deseos y descubrir que el amor tiene formas curiosas y deja marcas deliciosas.
No lo se… no se que clase de sumisa soy o si mas bien soy una charlatana en esto del BDSM, pero se que en ese descubrir lo que siento, lo que vivo y lo que espero, esta película me ha dejado un paso mas cerca.
Gracias… 
Convencida y muy muy sumisa hoy
verónica"
Extracto de un email enviado el 09-09-2010. La película a la cual hago referencia es "SM-Rechter"

Cuando escribí ese correo no tenía idea que estaba decretando mi futuro... Un par de días después conocí a mi Dueño y comenzamos a escribir una historia que continúa...

No puedo dejar de pensar en el poder del pensamiento, en la fuerza que tienen nuestras palabras... 



1 de agosto de 2013

Por qué yo?

Voy a decir a mi favor que son las hormonas, que es el invierno, que es la ansiedad, que es la cercanía del cambio... o sencillamente voy a reconocer que estoy enamorada profundamente y que me haces inmensamente feliz... 



Gracias por descubrirme... porque tal como me dijiste una noche "cuando todos veían un sapo, yo veía una princesa"

Tuya hasta los huesos,
Verónica
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